Zona Maco LAB redefinió el arte contemporáneo
Zona Maco Lab, una experiencia inmersiva en Casa Hotbook que desafió lo visible y catapultó la imaginación de públicos diversos.
La primera edición de Zona Maco LAB, bajo la curaduría de Marcela Chao, se instaló en Casa Hotbook del 11 de julio al 17 de agosto como una experiencia artística inmersiva e interactiva. En este laboratorio vivo, niños y adultos conectaron con lo extraordinario por medio de obras diseñadas específicamente para provocar asombro y cuestionamiento sensorial.
Cada instalación fue concebida para dialogar con el entorno arquitectónico y sensorial de Casa Hotbook y permitió a los visitantes sumergirse en mundos tangibles y emocionalmente resonantes. La exhibición se impulsó como un terreno lúdico, imaginativo y profundamente reflexivo.

Artistas que exploraron lo invisible con sensibilidad experimental
Entre las y los artistas participantes destacaron: Ale de la Puente, Julia Carrillo, Julien Lombardi, Eduardo Thomas, Lacho Villanueva, Lila Pesadilla, Lucía Aumann, Pablo Kobayashi, Pablo Fierro, Rodrigo Garrido, Romeo Gómez López, Santiago Gómez y Urmeer. Sus prácticas cuestionaron los límites de lo compartido, ubicándose en el umbral entre lo visible y lo otro, lo humano y lo radicalmente otro. Estas piezas no sólo ilustraron, sino que se convirtieron en experiencias vivas.

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Una propuesta transdisciplinaria y multisensorial
El enfoque de Zona Maco LAB cruzó disciplinas: arte, ciencia, filosofía, ecología y tecnología se entretejieron en un mismo espacio, generando interacciones que iban más allá de lo visual. No eran meras ilustraciones, sino instancias que interpelaron dimensiones sensibles y conceptuales simultáneas. Las instalaciones invitaban al juego y la reflexión, sin imponer respuestas, sino despertando preguntas esenciales sobre la percepción y el asombro.
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Un laboratorio que conectó con públicos diversos
Zélika García, fundadora de Zona Maco, enfatizó que Expo Extra‑Terrestre fue diseñada para públicos de todas las edades. Muchas de las obras fueron interactivas y buscaban ser accesibles, provocadoras y transformadoras al mismo tiempo. La exposición fortaleció los vínculos entre artistas, público y ecosistema cultural, evidenciando su valor como un formato experiencial y colaborativo.

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Un hito que marcó una nueva ruta en el arte contemporáneo mexicano
Esta edición inaugural fue, según la curadora y los medios, una estrategia para reinventar el encuentro con el arte contemporáneo, alejándose de lo comercial y impulsando la experimentación sensible y conceptual. Zona Maco LAB: Extra-Terrestre demostró que el arte puede ser un detonador de percepción, pensamiento y curiosidad, activando cuestiones antes impensadas —una invitación a imaginar futuros posibles desde el asombro.

