Toppu y Barra Peñasco debutan en Rosewood Mandarina
La propuesta gastronómica y de mixología que conecta Japón, Nayarit y el Pacífico desde la cima de la Montaña Mandarina.
En la Montaña Mandarina, donde la selva se abre al océano Pacífico, Rosewood Mandarina presenta Toppu y Barra Peñasco, dos aperturas que amplían su narrativa culinaria. Ambos espacios se integran al paisaje de la Riviera Nayarit, estableciendo un diálogo constante entre gastronomía, territorio y arquitectura contemporánea. Más que simples aperturas, estos conceptos consolidan la visión del resort: comer y beber como una forma de comprender el entorno.

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Toppu: cocina japonesa con acento del Pacífico mexicano
Ubicado en uno de los puntos más altos de la Montaña Mandarina, Toppu interpreta la cocina japonesa desde ingredientes, ritmos y productos del Pacífico mexicano. Además, el proyecto cuenta con la consultoría del chef Diego Muñoz y la dirección del chef ejecutivo José Vicente Mascarós; así, ambos construyen una propuesta precisa y sensible, alineada con el entorno y el origen de cada ingrediente.
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Por un lado, el espacio se organiza en distintos ambientes que conviven entre sí: parrilla Irori, estación de yakitori, barra de sushi abierta al mar y comedor horigotatsu. De este modo, cada área invita a una relación distinta con el alimento, mientras que, en conjunto, se privilegian la conversación pausada y la observación atenta del paisaje.
El menú traduce ingredientes locales mediante técnica japonesa: pescados blancos, camarón, pulpo, vegetales y cítricos se transforman en sushi, sashimi y nigiris. Aparecen también gyozas de langosta, tempuras delicadas y proteínas al miso cocinadas al grill, siempre con equilibrio y claridad de sabores.
La propuesta líquida sigue el principio A Sense of Place de Rosewood, con coctelería inspirada en botánicos, salinidad marina y frescura vegetal. La carta incluye sake, shochu y whisky japonés, seleccionados para acompañar la experiencia culinaria sin imponerse. El diseño, firmado por BxSM y Kota Bando, incorpora maderas naturales, biombos y textiles de Hermano Maguey, logrando una atmósfera contenida y abierta al entorno.
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Barra Peñasco: mixología ritual frente al océano
A pocos pasos de Toppu, sobre un acantilado que mira directamente al Pacífico, Barra Peñasco se presenta como un bar de contemplación y detalle. Bajo la dirección del mixólogo Iván Flores, la carta se construye a partir de los cuatro elementos: agua, tierra, fuego y aire. Cada categoría se inspira en las cosmovisiones de los pueblos Náyeri y Wixárika, integrando identidad cultural y técnica contemporánea.
- Agua: perfiles minerales, cítricos y flores marinas.
- Tierra: agaves, hongos y notas ahumadas.
- Fuego: destilados intensos, cacao y especias profundas.
- Aire: botánicos, frutas y flores ligeras.
Entre los cocteles destacados se encuentran Peñasco, Yubi y Tatewari, cada uno con carácter propio y narrativa definida. Todos los tragos se elaboran con infusiones, cordiales y clarificados preparados en casa, priorizando mezcales, tequilas, raicillas y sotoles regionales.
La propuesta se acompaña de bocados cuidadosamente ejecutados: caviar Osetra, tiraditos, tartar de langosta, tamal de escamoles y quesos artesanales. El diseño del espacio, con decks abiertos, maderas cálidas y luz tenue, convierte la barra en un punto de observación del atardecer.

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Rosewood Mandarina y su evolución gastronómica
Con Toppu y Barra Peñasco, Rosewood Mandarina fortalece su portafolio culinario, sumándose a La Cocina Mandarina y Buena Onda. La propuesta del resort entiende la gastronomía como una extensión del paisaje, donde montaña, selva y mar participan activamente en cada concepto. Desde lo alto de la Montaña Mandarina, el Pacífico se saborea con intención, técnica y sentido de lugar.
Dónde: Tepic – Puerto Vallarta, 63724 Monteón, Nayarit






