Temporada de chiles en nogada en Corazón de Maguey
Tradición poblana en el restaurante Corazón de Maguey, se unen dos versiones de chile en nogada con historia y maridaje.
Cada agosto y septiembre, México celebra la temporada de chiles en nogada, un momento en que tradición e innovación se unen en la mesa. En Corazón de Maguey, honran este emblemático platillo ofreciendo dos propuestas con fuerte vínculo ancestral y respeto por la tierra. Una de las recetas contiene ingredientes de productores locales de Calpan, mientras que la otra cuenta con productos de Atlixco.
El chile tradicional: un clásico poblano con maridaje
Por un lado está la versión tradicional, que incorpora productos locales de Atlixco. Este chile poblano se rellena con carne de res y cerdo, acompañada de frutas de temporada como manzana panochera, pera San Juan, durazno creollo y plátano macho. Se añaden también almendra, piñón, rosa y acitrón. La nogada es de nuez de castilla blanca, enriquecida con queso de cabra y jerez, creando un equilibrio cremoso y delicado.
Te podría interesar: La Tour d’Argent llega a Sofitel CDMX

El chile mestizo: innovación con raíces en Calpan
La alternativa creativa es el chile mestizo, elaborado con ingredientes de Calpan. El chile poblano va capeado y relleno de carne deshebrada de guajolote, cerdo y res, junto con frutas como pera, durazno, manzana y plátano macho, y toques de almendra, piñón y acitrón. Su nogada de nuez de castilla, queso, crema y un toque de mezcal, aporta un giro contemporáneo que despierta paladares.
El maridaje realza la experiencia. El chile mestizo acompaña perfectamente con un vino rosado de Château Domecq, mientras que el tradicional se complementa con el carácter profundo del mezcal añejo Los Danzantes.
Ambas propuestas celebran el orgullo culinario poblano, desde nogales familiares que han resistido generaciones hasta la creatividad en cada bocado. Esta temporada, no te pierdas la oportunidad de saborear historia, tradición y modernidad en un solo plato.
Te podría interesar: Dónde comer omakase en CDMX: conoce OTTO

Un cierre dulce para la experiencia
Para concluir, se sirvió un helado de nuez de castilla acompañado de crujiente de pinole, granada y obleas. Este postre, de textura delicada y notas tostadas, se maridó con mezcal añejo Los Danzantes, creando un final armónico que equilibra dulzor y profundidad.
Te podría interesar: Angustina: cocina inspirada en las ocho regiones de Guerrero

Dirección: Jardín Centenario 9-A, Centro de Coyoacán.






