Rob Hann retrata los viajes por carretera en Estados Unidos
La fotografía de Rob Hann encuentra humor, rareza y belleza en las carreteras de Estados Unidos. Durante décadas, el autor británico ha retratado desiertos, gasolineras, anuncios caseros y edificios olvidados. Sus imágenes muestran lugares comunes que, frente a su cámara, revelan historias marcadas por el color, el silencio y el tiempo.
Hay casas cubiertas por enredaderas, árboles llenos de zapatos y automóviles enterrados en el desierto. También aparecen letreros que parecen bromas involuntarias. La fotografía de Rob Hann comienza justo ahí. En aquello que suele pasar desapercibido desde la ventanilla de un automóvil. Sus escenas hablan de carreteras interminables, pequeños pueblos y negocios que parecen detenidos en otra época. Sin embargo, sus imágenes nunca se sienten como simples documentos. Cada fotografía guarda una pregunta. ¿Quién construyó ese lugar? ¿Por qué sigue ahí? ¿Qué historias ocurrieron antes de que Hann llegara con su cámara?
La fotografía de Rob Hann mira hacia los márgenes
Durante más de tres décadas, Rob Hann ha trabajado como fotógrafo. Su carrera comenzó en 1993 con retratos para revistas y compañías discográficas.Frente a su lente han estado Tom Hanks, David Byrne, Chloë Sevigny y Willem Dafoe. También ha fotografiado a numerosas figuras del cine y la música. En 2001 realizó su primer recorrido en solitario por Estados Unidos. Desde entonces, las carreteras estadounidenses se convirtieron en uno de sus principales temas. El fotógrafo nació cerca de Stonehenge, en el sur de Inglaterra. Actualmente desarrolla buena parte de su obra entre Nueva York y California.
Su mirada extranjera resulta importante. Hann observa el paisaje estadounidense con curiosidad, pero sin convertirlo en una postal idealizada. Le interesan los lugares remotos, los objetos fuera de contexto y las construcciones con una personalidad difícil de explicar.

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Un recorrido por la América menos fotografiada
Las imágenes de Hann atraviesan rutas como la Highway 89, cerca del Gran Cañón. También recorren la Highway 90 de Texas, que pasa por Marfa. En sus fotografías aparecen estaciones de servicio antiguas, graneros, iglesias pequeñas y anuncios pintados a mano. También registra instalaciones artísticas situadas lejos de los circuitos urbanos. Una de ellas es Sun Tunnels, realizada por Nancy Holt en Utah.
En Marfa fotografió una casa rodante cubierta con tejido de colores. La pieza fue creada por Magda Sayeg para El Cosmico. Por otro lado, algunas escenas parecen encontradas por accidente. Un automóvil medio enterrado o un anuncio que promete algo “realmente bueno” bastan para construir una imagen. La carretera funciona como un archivo abierto. Hann encuentra rastros humanos en territorios donde, a primera vista, parece no ocurrir nada.
Una señal con la palabra “ICY” surge en medio de un paisaje seco de California. La contradicción convierte la escena en una pequeña broma visual. En Montana, un granero lleva sobre el techo una señal casera relacionada con el consumo de metanfetamina. Mientras tanto, un árbol cubierto de zapatos se levanta junto a una carretera desértica. Nadie necesita explicar demasiado para sentir curiosidad. A Hann le interesan las cosas divertidas, desconcertantes o involuntariamente graciosas. Además, busca que el público no comprenda todo de inmediato. Esa falta de respuestas forma parte de su trabajo. Sus imágenes no explican los lugares. Simplemente permiten mirarlos durante más tiempo.


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El color en la fotografía de Rob Hann
Aunque actualmente el color define buena parte de su obra, no siempre fue así. Durante sus primeros años, Hann prefería trabajar en blanco y negro. Las revistas y las compañías discográficas comenzaron a pedirle fotografías a color. Al principio, le costó reconocer su propia voz en ellas. Con el tiempo, entendió cómo utilizar la temperatura, la luz y la saturación. Así consiguió que el color dejara de ser decorativo.
En sus paisajes, un letrero rojo puede romper la calma de un desierto. Una fachada rosa puede transformar una calle casi vacía. También hay azules intensos, amarillos gastados y luces artificiales que aparecen al anochecer. El color permite leer la edad de los espacios. Muestra la pintura deteriorada, el polvo acumulado y los cambios producidos por el clima.
Paisajes que parecen escenas de cine
Las fotografías de Hann son directas, pero poseen cierta tensión. Muchas parecen fragmentos de una película cuyo argumento nunca conoceremos. No hay grandes multitudes ni acontecimientos espectaculares. La fuerza está en los objetos, las distancias y los rastros de quienes habitaron esos sitios. Actualmente, su archivo incluye imágenes de California, Nevada, Arizona, Texas, Montana, Dakota del Norte y otros territorios estadounidenses.
Mojave, Joshua Tree, Wonder Valley y Bombay Beach aparecen con frecuencia. Son lugares donde el desierto convive con construcciones precarias y proyectos personales. En estas escenas, el paisaje no funciona como fondo. Es un personaje con memoria, desgaste y sentido del humor.

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Entre la cámara analógica y la fotografía digital
Durante gran parte de su carrera, Hann utilizó una cámara analógica Mamiya 7. Cada rollo permite tomar solamente diez fotografías. Esa limitación exige paciencia. Antes de disparar, el fotógrafo debe revisar la composición, la luz y el motivo frente a la cámara. Más recientemente incorporó una Hasselblad X2D digital. Sin embargo, mantiene una forma de trabajo contenida. Evita acumular cientos de archivos durante cada salida. Prefiere tomar decisiones en el lugar y reducir la selección posterior.
Además, utiliza un solo lente fijo. Cuando trabaja con película, también conserva el mismo tipo de material fotográfico. La herramienta puede cambiar, pero su método permanece. Mirar con atención sigue siendo más importante que disparar sin medida. Rob Hann trabaja junto con The Artist Edition en un libro titulado Wonder Valley. Su publicación está prevista para algún momento de 2026. El proyecto reúne imágenes relacionadas con este territorio del desierto californiano. Allí conviven casas aisladas, objetos abandonados y amplias extensiones de tierra.
The Artist Edition ya había publicado Diesel Fried Chicken, el primer libro del fotógrafo, en 2018. El nuevo volumen continúa su interés por el oeste estadounidense. También confirma que sus recorridos no buscan contar una sola historia. Son fotografías sobre la distancia, la transformación y las formas particulares de ocupar un territorio.

Rob Hann y la memoria de las carreteras
La obra de Hann recuerda que una carretera no solamente conecta destinos. También conserva negocios cerrados, anuncios viejos y decisiones personales. Sus imágenes no necesitan dramatizar el abandono. Basta con observar cómo una casa desaparece lentamente detrás de las plantas. También muestran que el humor puede sobrevivir en los lugares más solitarios. A veces está escrito en una pared o colocado sobre un techo. La fotografía de paisajes de Rob Hann documenta Estados Unidos desde sus detalles menos evidentes. Finalmente, su trabajo invita a mirar aquello que permanece fuera de las guías. No para convertirlo en destino, sino para reconocer que también merece memoria.

