Fendi convierte el charm en objeto de lujo
La casa romana celebra su centenario con accesorios portátiles que fusionan archivo histórico y discurso contemporáneo en la moda global.
En la temporada Fall/Winter 2025–26, Fendi redefine el concepto de accesorio. Lejos de ser un simple adorno, se transforma en una declaración portátil que mezcla ironía, lujo y memoria. En pleno centenario, la firma italiana retoma piezas icónicas de su archivo y las convierte en criaturas biográficas: los BFF Maxi y Mini Charms.

Te podría interesar: Carolina Herrera ilumina Madrid con su desfile 2026
El archivo convertido en colección portable
Los BFF Charms son objetos de coleccionismo que oscilan entre juguete, fetiche y recuerdo. Cada uno cuenta con nombre, carácter y vestuario propios. Ejemplo de ello es “Silvia”, un charm vestido con la réplica del conjunto ecuestre diseñado por Karl Lagerfeld en 1967, usado originalmente por Silvia Venturini Fendi en su infancia y recuperado por sus nietos para abrir el desfile del centenario. De esta forma, la herencia familiar se transforma en un souvenir de lujo cargado de narrativa histórica.

Te podría interesar: Rosana Escobar y el poder crítico de la fibra
Charms que llegan al calzado
La “epidemia” de charms también se extiende a las Fendi Match Platform Sneakers. Con una suela de cinco centímetros y un diseño pensado para la customización modular, el logotipo FF se desplaza para dar paso a ornamentos intercambiables. Cada par incluye tres accesorios distintos según el colorway: muñecas con pompones de visón, etiquetas con la franja Pequin en su eterna contradicción “logo/no logo”, y agujetas tipo hiking terminadas en pompones bicolor. La paleta cromática se mantiene precisa: crema con caramelo, menta con blanco, rosa empolvado con crema, café con crema.

Te podría interesar: Bvlgari presenta Kaleidos: arte y joyería en Tokio
Un lujo modular con discurso actual
Más allá del capricho, Fendi plantea un lujo modular que combina archivo, circularidad y personalización. En un año marcado por debates sobre el uso de materiales, especialmente la piel animal, la casa romana encuadra la conversación bajo sus propios términos: diseñar accesorios que son tanto objetos estéticos como plataformas de diálogo cultural.
